Llevo 3 semestres seguidos con un horario que me encanta: clases sólo de lunes a jueves. Por ende, los feriados que ocupan los días viernes no me afectan en nada.
Este viernes Mariuxi, a quien sus amigos le decimos «Maru» y es una de mis amigas que conocí en mi viaje de work&travel, vino a mi casa en plan tranquilo de conversar y tomar unas cervezas.
Pasamos alrededor de 5 horas tomando, hablando y comiendo (porque los tradicionales ronditos nunca faltan, con una copa mexicana improvisada pero bien rica) de absolutamente todo: historias desde antes de conocernos, historias del viaje que nadie sabía y situaciones actuales con el mismo círculo de amigos.
Cada semana de clase surge algo que lo sentimos pesado o nos estresa mucho. Poder conversar con Maru me ayudó muchísimo a desestresarme y a matarme de risa un buen rato. Digamos que Maru y la cerveza no van tan bien a veces. Pero es muy divertido.
Qué lindo que es pasar un momento ameno con personas que quieres y en quienes confías mucho.

